No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.
Te amo como se puede amar a otra persona,
menos que a mi misma y mas que a mi soledad:
Te amo no como antes con el pecho abierto,
sino como la ultima morada de mi alma.
No te amo como el hombre que eras, tuerto
sino como el nuevo viento que sos:
Te amo como un abrigo, como la nieve que se derrite
y nunca deja de ser agua.
Tanto como quando cierro mis ojos
y no mas te veo a vos, sino a mi misma.
Pablo Neruda e Sergia Garcia
En cartas a mi Julinho, 2005