martes, septiembre 13, 2005

BANDONEON


Me jode confesarlo
pero la vida es también un bandoneón
hay quien sostiene que lo toca dios
pero yo estoy seguro de que es troilo
ya que dios apenas toca el arpa
y mal

fuere quien fuere lo cierto es
que nos estira en un solo ademán purisímo
y luego nos reduce de a pocoa casi nada
y claro nos arranca confesiones
quejas que son clamores

vértebras de alegría
esperanzas que vuelven
como hijos pródigos
y sobre todo como estribillos

me jode confesarlo
porque lo cierto es que hoy en día
pocos
quieren ser tango
la natural tendencia
es a ser rumba o mambo o chachachá
o merengue o bolero o tal vez casino
en último caso vascecito o milonga
pasoboble jamás
pero cuando dios o pichuco o quien sea
toma entre suas manos la vida bandoneón
y le sugiere que llore o regocije
uno siente tremendo decoro de ser tango
y se deja cantar y ni se acuerda
que allá espera
el estuche.

Mario Benedetti



Oda al comandante


La verdad es que hay que tener cojones para hacer frente a un imperio entero....

Hay que tener fibra para mantener de cabeza alzada a todo un pueblo....

Hay que creer mucho para no temer a un loco creador de guerras

Hay que ser visionario para elegir estar al lado de Chavez

Menos mal que te tenemos a vos ....

Comandante...... Ordene!

Sergia Garcia

Oda al comandante. poesias

jueves, septiembre 08, 2005

Fotografias

Há ventos que nos trazem pessoas no reflexo do tempo
Mesmo a distancia perpetuam no pensamento
Sao fotografias que a saudade terá sempre os negativos revelados na memoria
Há pessoas que nos trazem ventos no reverso do tempo, preso à substancia revelando sentimentos
Sao maravilhas que a sinceridade terá sempre os positivos relatados na historia

Sérgio Vaz

viernes, septiembre 02, 2005

Con la ayuda de Neruda

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como se puede amar a otra persona,
menos que a mi misma y mas que a mi soledad:
Te amo no como antes con el pecho abierto,
sino como la ultima morada de mi alma.

No te amo como el hombre que eras, tuerto
sino como el nuevo viento que sos:
Te amo como un abrigo, como la nieve que se derrite
y nunca deja de ser agua.

Tanto como quando cierro mis ojos

y no mas te veo a vos, sino a mi misma.

Pablo Neruda e Sergia Garcia

En cartas a mi Julinho, 2005